A simple vista, que las personas posean extensiones no es algo muy dable de pensar ya que ver este fenómeno exige algo de entrenamiento.
Hay quienes han intentado desarrollar la idea de que en niveles fuera del individual, existirían comportamientos inteligentes o de lógicas grupales, colectivas o de masas que escapan a la racionalidad individual. Sin adentrarse en definiciones, podríamos decir que el yo-colectivo, intelectual colectivo o conciencia colectiva son fenómenos correspondientes a esta idea y que han sido desarrolladas por sujetos como Vigotsky, Jung, Durkheim, Giddens entre otros.
Actualmente, otros conceptos han sido elaborados también para entender el rol y potencialidades de la inteligencia humana. Esta el caso de la llamada mente corporizada o extendida y que se entiende como esa misteriosa función que hace que un ciego se acople a su bastón al punto que pasa a ser como la punta de los dedos. Dicho de otra forma, el hombre se acopla a sus tecnologías a manera de extensiones de la mente-cuerpo, donde también tiene cabida el concepto de mente disrtibuída en forma social.
Que el teclado y el sistema operativo se acoplen al punto de que a veces ya ni es necesario mirarlo o como se nos hace amigable la teoría de conjuntos con el uso de “ventanas y carpetas” muestra lo invisible que se vuelven nuestras herramientas con el tiempo, producto de que se acrecenta esa coordinación hombre-máquina dando paso por ejemplo a los llamados cyborgs (Ver TECNOLIBERACION).
Debemos recordar que los americanos, ingleses y franceses, en los albores de sus desarrollos en la informática y sus comunicaciones ya contaban con verdaderos ejercicios de ciencia ficción como lo demuestran algunas elucubraciones como la del HG Wells con the brain’s world, en los MEMEX de Vannevar Bush o la tesis de doctorado llamada Man-computer Symbiosis de Licklider en 1960.
Sabemos además que muchos otros a lo largo de la historia de pequeñas comunidades y grandes imperios también han desarrollado este enfoque antropológico para mirar a los objetos como extensiones (martillo-puño, pinza-mano, rueda-piernas, brújula-orientación, etc.). Asi es posible encontrar en Lautaro el líder mapuche, un estratega militar y tecnólogo quién en medio de la preparación de un alzamiento describiera a los caballos como extensión del cuerpo, diseñara redes sociales de inteligencia o entrenamientos para fortalecer la vista nocturna.
Existe además quiénes han desarrollado la reflexión sobre las extensiónes desde el punto de vista comunicacional, cómo es el caso de Marshal
McLuhan, que se acercó a la idea del condicionamiento que proporcionan los medios que contienen el mensaje. De sus planteamientos surge la idea de la extensión del pensamiento a través del tiempo, siendo primero la oralidad, los textos, la aparición de lo audiovisual, luego el hipertexto y la web, buenos ejemplos de las tecnologías que otorgan esa extensión.
Dicho esto se conforma un cuadro perfecto para asumir un campo específico de visión para ciertos fenómenos sociales y organizacionales en los cuales pueden comenzar a describir algunas reflexiones acerca de la la forma en la cual construir sistemas humanos para lograr intervenir de manera más poderosa la realidad: las sociotecnologías.
A través del debate sobre el determinismo tecnológico que trata sobre como las sociedades son determinadas por los desarrollos tecnológicos o si se da a la inversa, es ineludible el hecho de que estamos siendo (auto) sometidos a alteraciones en la percepción de la realidad debido a las tecnologías y su uso social, y hasta la hora no se han desarrollado masas críticas, ni las formas de medir ni buenas vías para comprender el fenómeno.
Por otro lado, si se da paso a la creación de estrategias para guiar el uso productivo de estas alteraciones, lo cierto es que existen diversos centros dedicados exclusivamente a entender como funcionan los acoplamientos ordenador-serhumano, y otros, como en coca-cola de Atlanta, destinado a estudiar mediante neurciencia el como extender sus mensajes a través de la cabeza de la gente a través de lo que llaman Neuromarketing.
Sea cual sea la forma en que se conciben las extensiones humanas, si son materiales o abstractas, es interesante ver como la humanidad ha querido institucionalizar el estudio de estos fenómenos, pero son esuferzos insuficientes.
Lo es porque por un lado se demuestra que algo tan complejo o novedoso, resulta que viene siendo tratado por los militares o la industria del entrenimiento hace muchisimo tiempo. En países como en el nuestro, urge que tratemos estos temas, de manera decidida, por ejemplo con fines educativos.
continuará…